Qué hacemos

Programas que transforman vidas

Acompañamos a cada familia de forma integral, combinando formación, apoyo emocional y ayuda concreta.

Actividades continuas

Nuestra labor de cada día

El corazón de nuestro trabajo diario junto a las familias que más lo necesitan.

Desayunos y almuerzos diarios

Entregamos alrededor de 80 desayunos y almuerzos diarios a padres de familia de bajos recursos que tienen a sus hijos hospitalizados en el Hospital Pediátrico Baca Ortiz, desde una carpa en los parqueaderos exteriores del hospital.

Canastas de alimentos

Distribución mensual de canastas de víveres a las madres y padres con hogares de mayor necesidad.

Ropa y juguetes

Recolección y distribución de ropa y juguetes en buen estado, gracias a la generosidad de nuestros donantes.

Capacitación en emprendimiento

Espacios para capacitar a las mamitas en emprendimientos, con el objetivo de generar actividades realizables que aporten ingresos a sus hogares.

Actividades especiales

Jornadas que unen a la comunidad

Además de nuestra labor diaria, organizamos campañas y celebraciones en Quito y el Alto Páramo de Cotopaxi.

Fechas especiales

En Navidad, día de la madre y día del niño realizamos agasajos y compartimos con los niños, además de entregar víveres a los hogares que más lo necesitan.

Ayuda a comunidades

Campañas para recolectar ropa, víveres, juguetes y enseres útiles para comunidades de bajos recursos, con el apoyo de Servientrega en el transporte y de empresas privadas solidarias.

Nuestro alcance

Un impacto que se siente cada día

+30años de trayectoria
~80desayunos y almuerzos diarios
+100familias acompañadas al mes
∞canastas de víveres al año
Historias que inspiran

Momentos de nuestro día a día

Cada entrega, cada taller y cada visita es una historia real de las familias y voluntarias que hacen posible nuestra labor.

Campamento vacacional de Servientrega

La dulce alegría de compartir

Gracias a Nestlé, pudimos auspiciar el campamento vacacional de Servientrega, compartiendo galletas con los hijos de los trabajadores durante este tiempo de sano esparcimiento.

Llegamos, llegamos

Visitamos y compartimos con los pobladores de la Comunidad de Cambugán en Otavalo, lugar esplendoroso, alejados del ruido y la contaminación; con quienes disfrutamos un día de alegría y mutua gratitud, reflejados en cálidas sonrisas y voces que al unísono decían: «Dios les pague, vuelvan pronto».

Una lección de los más pequeños

Los niños de la Comunidad Cambugán, al hablar de las fiestas de Navidad, nos dejaron una gran lección: no esperan ni luces ni regalos, sólo permanecer en familia, jugar y extasiarse con las verdaderas luces que brinda el inmenso cielo que los cobija.

Voluntaria Silvita Lara cortando madera

Mujeres en nuevas labores

Las mujeres cada vez incursionamos en diferentes labores, muestra de ello es nuestra querida voluntaria Silvita Lara, quien con buen pulso corta la madera y, con la asistencia de su hija, convierte su esfuerzo en un soporte para un anaquel donde se almacenará la ropa para donación.

«Yo también importo»

La capacitación es la base del éxito, y qué mejor cuando nuestra psicóloga y voluntaria Niby Chávez une el amor por su profesión y por los demás en un espacio donde enfatiza que la empatía es la regla de oro para servir con amor, compromiso y dedicación.

Hacer el bien sin mirar a quien

Bajo esa premisa llegamos a centros de rehabilitación, fundaciones con servicios similares, hogares de ancianos, orfanatos, albergues y escuelitas rurales, con quienes compartimos no solo una galleta, sino momentos de esparcimiento que nos impulsan a ser mejores y a luchar por lo que queremos: servir.

De lunes a viernes, por turnos

Nuestras voluntarias cumplen con la misión de servir, brindando cerca de 50 desayunos y almuerzos a los familiares de las personas asiladas en el Hospital Eugenio Espejo. Nuestros comensales rotan, pero nos dejan permanentemente sus historias de alegría, de recuperación y, a veces, el dolor de no haberlo logrado.

Ecuador es uno solo

De las provincias no nos hemos olvidado: llegamos a Esmeraldas, Guayas, Santo Domingo de los Tsáchilas, Tungurahua, Imbabura, Cotopaxi y otras poblaciones del país, donde hemos tenido el privilegio de compartir y demostrar que el deseo de servir es más grande que las distancias.

Un convenio que abriga familias

La Fundación firmó un Acuerdo de cooperación con el Albergue del Hospital Eugenio Espejo, en el cual compartimos y abrigamos el corazón de las familias que tienen asilados en esta casa de salud, brindándoles desayunos de 8h00 a 10h00 y almuerzos de 15h00 a 16h30.

Talleres de costura y manualidades

Sustento propio, con amor

Uno de nuestros principales objetivos es que las madres cuyos hijos sufren algún tipo de discapacidad tengan un sustento propio e independiente sin dejar de atender a sus niños. Por ello, nuestras maestras voluntarias las capacitan en talleres de costura y manualidades.

El ropero que viste con dignidad

Alicia Luzuriaga, presidenta de la Fundación Compartamos con los niños del Ecuador, conjuntamente con otras voluntarias, entregaron donaciones de ropa a las personas más necesitadas de una comuna en Otavalo. Para esto, las voluntarias del ropero, minuciosamente revisan las donaciones (ropa, calzado y otros) los seleccionan, lavan, reparan para que lleguen con amor y dignidad a sus futuros dueños.

Entrega de donaciones gracias a nuestros auspiciantes

Gracias, mil gracias

A nuestros constantes donantes y auspiciantes —Ángel King, Blanca Dávila, Fabiola Jiménez (Produleche), Nestlé, Banco Internacional y otros que desean permanecer anónimos— les decimos con mucho cariño: con su generosidad y aporte mantenemos esperanzas y abrigamos vidas. ¡Gracias por ser luz en la vida de otros!

¿Quieres ser parte?

Súmate como voluntario o realiza una donación.

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